¿Te has preguntado alguna vez qué es la ansiedad y por qué aparece? Lo primero que te vamos a contar puede que te sorprenda y es que la ansiedad es una respuesta absolutamente normal que forma parte de todas las personas. Nos hemos acostumbrado a oir hablar de la ansiedad en términos negativos.
Parece que es algo contra lo que hay que luchar o que hay que combatir, cuando lo que debemos hacer es escucharla, porque nos está diciendo que debemos hacer algo, y manejar las causas por las que aparece.
La ansiedad es una respuesta normal frente a una situación conflictiva o un peligro ante el que tenemos que actuar. Es una activación que nos lleva a actuar, a huir o a afrontar una dificultad, y por lo tanto está de nuestra parte.
La ansiedad debe activarnos para ponernos en disposición de movilizarnos y buscar soluciones.
Cuando esta activación aparece ante un peligro real, como ir conduciendo por un tramo peligroso en la carretera, o un ataque directo por parte de alguien, esta activación me dispone para afrontarlo y mantenerme a salvo.
El problema es cuando esta señal de peligro en nuestro cerebro se desencadena demasiado a menudo ante situaciones que no son amenazantes, o cuando mi mente da vueltas a preocupaciones o peligros que aún no han sucedido. En este caso, como no puedo hacer nada por solucionarlo: ni afrontar, ni huir, ni tomar decisiones, me siento indefenso. Es entonces cuando estos síntomas de ansiedad pueden aumentar y quedarse con nosotras durante un tiempo demasiado prolongado y ya no nos ayuda a solucionar dificultades. Esta es la ansiedad que nos perjudica y que nos puede causar síntomas y somatizaciones que son perjudiciales para nosotros.
Apunta las señales que pueden estarte avisando de que tu ansiedad no está cumpliendo su función y hay que comenzar a afrontarla y manejarla:
- Tienes síntomas que no te ayudan a afrontar las dificultades y que te bloquean: sudoración, falta de aire, mareo o inestabilidad, tensiones musculares….
- Tienes la sensación de no poder pensar con claridad, sientes que la ansiedad te está dificultando encontrar una solución, tienes dificultades para concentrarte.
- Más que activación o ansiedad que prepara para afrontar, lo que sientes se comienza a parecer a miedo o angustia.
- La calidad del sueño se está afectando. Te despiertas temprano o muchas veces por la noche, no puedes conciliar el sueño, te levantas como si no hubieras descansado.
A partir de hoy, cuando sientas ansiedad, recuerda que está ahí para ayudarte y ponerte en acción para afrontar aquello que necesitas solucionar.
Y si te has sentido identificad@ con las señales de alerta, no dudes en consultar con un profesional.
Conociéndote y sabiendo cuándo pedir ayuda lograrás mejorar tu calidad de vida y afrontar mejor tu día a día.
Alicia Jiménez Castellot
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