Si acabas de dar a luz y ya tienes a tu pequeñ@ contigo, queremos antes de nada darte la enhorabuena por este momento tan especial en tu vida. Tanto si es así como si aún te encuentras esperando, sabrás que son momentos muy esperados y muy especiales.
Pero no todo es de color de rosa, y también tenemos que ser realistas para poder afrontar lo mejor posible esta etapa que iniciamos con toda la ilusión… y con muchas incertidumbres.
¿Qué es habitual sentir a nivel físico y emocional? Puede que te sorprendas con cambios emocionales bruscos, se están “movilizando” tus hormonas y tan pronto te apetece reír como llorar. No terminas de sentirte cómoda en tu propio cuerpo, que está viviendo un proceso de cambio intentando recuperarse. Sientes todavía las consecuencias que el parto ha dejado en ti, y arrastras el cansancio y el esfuerzo realizado. Hay momentos de inseguridad ante las necesidades de tu pequeñ@. Aún os estáis conociendo y no todas las señales son claras.
Ten en cuenta que lo que piensas y sientes en estos momentos está empañado por el cansancio y es por esto que te puedes sentir más negativa de lo habitual.
Aquí te dejamos algunos consejos para que los pongas en práctica:
- Ten paciencia contigo misma. Tu cuerpo va a necesitar tiempo ( mínimo entre 9 – 12 meses) para recuperarse. Nos toca aprender a llevarnos bien con nuestro cuerpo actual.
- Consulta a tu médico sobre los ejercicios que mejor te pueden venir en cada momento de tu recuperación.
- Encuentra pequeños momentos para hacer cosas que te gusten y te apetezcan más allá de tu dedicación como madre.
- En cuanto a nuestra recuperación física, no sólo debemos cuidar lo que se ve. Seguro que has oído hablar del suelo pélvico, préstale atención y ¡no lo dejes para después!
- Recuerda que eres madre, pero sigues siendo mujer. Reserva momentos de caricias e intimidad con tu pareja.
- Cuida tu autoestima. Aceptarte no es seguir el lema “todo vale”, el postparto no es una razón para abandonarnos. Si cuidas tu alimentación, te mueves e intentas verte bien seguro que tu estado emocional mejorará. Te sentirás más animada y mejor contigo misma.
- ¡Fuera presiones! Querer volver a ser “la de antes” adelantando etapas sólo te va a acarrear frustración y ansiedad
- Mímate y mira lo que sí te gusta, saca partido a lo que te hace ser tú misma. Pueden ser tus ojos, tu pelo… ¡Destácalos!
- Seguro que tienes personas a tu alrededor deseando echarle una mano. No tienes que poder con todo tú sola. Pide ayuda y déjate ayudar.
- Párate a menudo y toma conciencia de todo lo que tienes. Te ayudará a disfrutar de lo positivo de la maternidad más allá de lo abrumador que puede llegar a ser en muchos momentos. Enfócate en los momentos de bienestar.
Mírate con cariño y ten paciencia contigo misma, ¡no te olvides de quererte!
Alicia Jiménez Castellot
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